Universidades Públicas, Espacios Idóneos para Impulsar la Equidad de Género

• El
Subsecretario de Educación Superior de la SEP, Rodolfo Tuirán, participó en la Reunión Nacional
de Universidades Públicas “Caminos para la Equidad de Género en las
Instituciones de Educación Superior”
Ciudad de México, D.F. a 3 de agosto de 2009
El reto de las
universidades públicas es impulsar la perspectiva de género como eje
transversal en la educación superior, por ser en estos centros de estudio donde
se promueven proyectos y reformas a favor de la democrática y la igualdad de
oportunidades para hombres y mujeres, afirmó el Subsecretario de Educación
Superior de la SEP,
Rodolfo Tuirán, al participar en la ceremonia de inauguración de la Reunión Nacional
de Universidades Públicas “Caminos para la Equidad de Género en las
Instituciones de Educación Superior”.
Acompañando al
rector de la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro
Robles, Tuirán sostuvo que aunque la educación superior está integrada por una
proporción cada vez mayor de mujeres, donde son ellas las que muestran
generalmente un mejor desempeño y registran las tasas de deserción más bajas y
niveles de titulación más altas, persisten aún las prácticas discriminatorias,
que son injustas y suponen un desperdicio de capacidades.
En la Unidad de Seminarios
Ignacio Chávez de la UNAM
y ante 29 representantes de Instituciones de Educación Superior (IES), el
Subsecretario de Educación de la
SEP aseguró que en el país se han podido derribar muchos
obstáculos que impedían la incorporación de las mujeres en el nivel superior
–en ciclo escolar que acaba de concluir se registraron en promedio casi
104 mujeres por cada 100 varones-, pero que, sin embargo, persisten problemas e iniquidades en la
división entre las llamadas carreras “masculinas” y
“femeninas”, es decir, aquellas cuyo quehacer se asocia con
visiones estereotipadas de género.
Puso como ejemplo
que algunas disciplinas de las áreas agropecuarias, ingenierías y tecnologías
de las ciencias naturales y exactas continúan percibiéndose hoy en día como
tradicionalmente “masculinas” y, en consecuencia, todavía registran
elevadas proporciones de hombres en la matrícula, aunque con una presencia cada
vez mayor de mujeres.
Citó la Encuesta Nacional
de Estudiantes de Educación Superior 2008 (ENAES) en la que sugiere que en las
áreas dominadas por los varones se registra una mayor proporción de estudiantes
que perciben trato discriminatorio contra las mujeres. Según datos de la
encuesta, uno de cada cinco estudiantes del área de ciencias agropecuarias
(18.6%), el doble del promedio nacional (10.2%), consideró que existía en su
escuela algún tipo de discriminación hacia las mujeres; en esa misma relación,
aunque con porcentajes menores (15.6 y 12.3%) se registró tanto en las ciencias
naturales o exactas como en las ingenierías y tecnologías, respectivamente.
“Otro asunto de norme trascendencia
– dijo- es que la matrícula femenina, si bien es paritaria o incluso
ligeramente mayor en licenciatura y maestría, sigue siendo menor en el nivel de
doctorado, donde de tener las mujeres una presencia de alrededor de 52 por
ciento en maestría, ésta disminuye a 44 por ciento en el doctorado”.
Afirmó que en el mercado laboral, quienes
concluyeron sus estudios profesionales frecuentemente se ven obligadas a
aceptar trabajos mal remunerados y casi siempre con ingresos menores que los
varones en ocupaciones y tareas similares; ocupaciones a tiempo parcial o bien
quedarse al margen del mercado laboral por no ser compatible el ejercicio
profesional con el cumplimiento de roles tradicionales de género.
Tuirán sostuvo
que lo anterior alude a la necesidad de incluir en las políticas
institucionales, consideraciones, criterios e incentivos con enfoque de género
para que las mujeres que así lo deseen puedan conciliar sus trayectorias
educativas con sus decisiones reproductivas o aminorar las tensiones derivadas
de la doble función familiar y profesional.
Indicó que una de
cada cinco mujeres menores de 50 años, con estudios superiores concluidos, no
trabaja actualmente (en contraste con 3% entre los hombres); más de una tercera
parte (35.7%) de las mujeres profesionistas trabajan en ocupaciones de tiempo
parcial (en contraste con 19.5% entre los hombres); alrededor de 30 por ciento
de las mujeres profesionistas ocupadas obtienen ingresos de hasta 3 salarios
mínimos (en contraste con 22% entre los varones).
Ante este
escenario, Tuirán aseguró que las universidades públicas están llamadas a ser
la vanguardia y a impulsar los esfuerzos a favor de la promoción de la equidad
de género, por ser en las Instituciones de Educación Superior donde se difunden los proyectos a favor de la
igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
En su
intervención, el rector de la
UNAM, José Narro Robles, dijo que pese a que en los últimos
años se han registrado avances importantes en materia de equidad de género en
México, aún persisten rezagos; por ello, parte de la tarea de la Universidad Nacional
y de todos los centros de estudio, es asegurar la institucionalización de las
acciones, los programas y las políticas públicas en este sentido.
Por su parte, la
presidenta de la
Comisión de Equidad y Género de la Cámara de Diputados,
Maricela Contreras Julián, consideró que aunque en
los últimos años ha habido una especie de “feminización de la matrícula
escolar”, ésta no implica la igualdad de género. Por ello, las
universidades deben convertirse en motores de la transformación social, donde
la justicia, la libertad de decidir, el respeto a los derechos y la no discriminación
sean valores que mujeres y hombres disfruten.
La presidenta del
Instituto Nacional de las Mujeres, Rocío García Gaytán,
reiteró que si bien se han logrado avances en investigación científica y
tecnológica en las universidades, esto no se ha traducido en la disminución de
brechas de género.

INTERVENCIÓN DEL
DR. RODOLFO TUIRÁN, SUBSECRETARIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR, EN LA CEREMONIA DE
INAUGURACIÓN DE LA REUNIÓN NACIONAL DE UNIVERSIDADES PÚBLICAS, “CAMINOS
PARA LA EQUIDAD DE GÉNERO EN LAS INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR”,
UNAM, 3 DE AGOSTO DE, 2009.